Desquiciadó arrebato te condujó a la indeseable residencia de una oscura celda. Infulado poderoso la afrenta de su nombre como pederasta mencionar quisó hacerte el costo pagar.
Gobernador, Señora Juez y Pederasta en tu contra conspirarón y en tu tortuoso viaje a prisión su saña empataron, pero suficiente no era para el pederasta despiadado quien en prisión tu ultraje había ya planeado.
Inesperada ayuda en prision encontraste, de compañeras victimas de los mismos truhanes apoyo recibiste, incomparable lección la prisión nos abona , la consciencia ni aún en los peores lugares nos abandona.
Libre de nuevo entre nosotros te encuentras, libre por que de todo el mundo las más nobles lenguas, de solidaridad contigo dieron muestras.
Existe mucha gente que vive de otra manera por lo que has hecho Lidya Cacho.